Cómo trabajo

Primero entender el problema

Cada proyecto comienza con una conversación. Necesito conocer qué quieres resolver, cómo utilizas el espacio y qué posibilidades existen antes de plantear una solución.

A partir de esa información valoro las opciones y determino qué tipo de intervención puede tener sentido: crear una solución nueva, adaptar algo existente o recuperar un elemento que todavía puede cumplir su función.

Valorar antes de avanzar

Antes de realizar una visita o medición, reviso la información disponible para comprobar la viabilidad del trabajo y si encaja con mi forma de trabajar.

Para esta primera valoración puedes enviar fotografías, medidas aproximadas, una descripción de lo que necesitas y la dirección o zona donde se encuentra. Con esta información puedo hacer una primera valoración y orientarte sobre el siguiente paso.

Cuando el proyecto avanza

Si la propuesta encaja y estás interesado en continuar, normalmente realizamos una visita para conocer el espacio directamente. Según el tipo de trabajo, esta fase puede incluir estudio, planificación y medición.

Con toda la información necesaria se define la solución y se prepara un presupuesto formal. Las especificaciones finales se confirman antes de comenzar la fabricación o ejecución.

De la planificación al trabajo

Una vez aceptado el presupuesto y confirmadas las especificaciones, se organiza el trabajo y se pasa a la fabricación o ejecución según las características del proyecto.

La instalación o puesta en servicio se realiza siguiendo la planificación acordada, procurando que el resultado final responda a la solución planteada y a las necesidades del espacio.

¿Tienes una idea o un problema que resolver?

Cuéntame qué necesitas y estudiaremos si existe una solución adecuada. El primer paso es conocer el proyecto y valorar si encaja con mi forma de trabajar.